Entrevista Gaceta 02/08/2010 |
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"Un título cuelga de la pared, pero trabajar con niños ayuda a superarte" por Esther Gala España merece el doblete. Después de la victoria en Sudáfrica hay que ir a por el Mundial de Baloncesto en Turquía. Sería grandísimo. Tenemos uno de los mejores equipos de los últimos años, capaz de revalidar el campeonato que conseguimos hace cuatro años en Japón. Además, el año pasado ganamos el Euro-basket de Polonia. La selección de baloncesto ha empezado mucho antes que la de fútbol a ganar títulos, lo digo con todo mi cariño.
Al igual que en fútbol, la selección de baloncesto apuesta mucho por los jugadores jóvenes... Contamos con una generación madura de jugadores, aunque hemos empezado a añadir deportistas más jóvenes que ya han demostrado que pueden ser decisivos como Ricky Rubio, Marc Gasol, Sergio Llull o Rudy Fernández, entre otros, e incluso otros que nunca antes habían jugado en la Selección, pero que han mostrado durante la Liga que pueden tener un papel muy importante de cara al Mundial. No tenemos prisa para llevar a cabo un recambio generacional, pero es bueno tener un volumen alto de jugadores de máximo nivel.
¿No cree que se está hablando demasiado de la ausencia de Pau? Es normal que cuando falta el mejor jugador de un equipo todo el mundo hable de ello, aunque a nosotros no nos debe afectar. Debemos trabajar con entusiasmo y confianza.
También Kobe Bryant se ha caído del cartel... Estados Unidos tienen tantos buenos jugadores como para formar tres equipos de oro. Son los favoritos, pero nosotros vamos a dar guerra.
De la fase de cuartos, ¿Cuál es el rival más fuerte de España? Tal vez Francia, aunque tenemos que estar pendientes de la pretempora-da y de los jugadores que finalmente van a estar en los equipos.
¿Qué novedades hay sobre la lesión de Llull? Los informes de los médicos del Real Madrid y de la Selección española son positivos. Sergio quiere jugar como sea, aunque seremos prudentes. -¿Cómo se encuentra en estos primeros días de concentración? -Los médicos consideran que está bien. No hay que olvidar que es un jugador con un gran carácter y una capacidad infinita para aguantar el dolor. Es más, ha jugado los partidos del playoff con una fractura, demostrando una gran capacidad de recuperación y aguante.
¿Cómo ha visto a su compatriota Messina en su primera temporada en el Real Madrid? No ha conseguido sus objetivos, pero hay que tener en cuenta que el primer año en un equipo siempre es complicado: estás ante un nuevo proyecto, con nuevos jugadores y directivos. El equipo mejorará el año que viene. Messina habrá tenido más tiempo para estructurar su equipo. Por cierto, cómo buen aficionado al fútbol, ¿cómo ve la llegada de Mourinho al Real Madrid? Yo le prefería en el ínter, por supuesto. No creo que la etapa de Mourinho en el Inter hubiese terminado, aunque confío mucho en Rafa Benítez. Es un gran entrenador, capaz de combinar muy bien la calidad con los resultados. Creo que es su mejor sustituto.
La Fundación Cesare Scariolo que usted preside presta ayuda a niños enfermos. ¿No se siente uno más orgulloso trabajando por los niños que ganando títulos? Es una labor más dura. Los resultados no son inmediatos, pero las gratificaciones son más duraderas. Los títulos se cuelgan en la pared, pero los resultados de una fundación como ésta te ayudan a crecer como persona y a enseñar a tus hijos los valores que quieres que inspiren su vida.
Es una labor mucho más gratificante... Se queda en el corazón, a pesar de que desarrollo mi trabajo desde lejos, pero estoy contento de haber podido crear una estructura pequeña que va dando sus pasos poco a poco. Recibimos mucha ayuda de voluntarios, colaboradores, empresas... Su trabajo cuenta el doble ya que España está viviendo un momento complicado.
La crisis está pasando factura al mundo del baloncesto. No quiero parecer demagogo, pero dependiendo del país en el que trabajes se nota más o menos la crisis. En Rusia, donde entreno, es evidente que ya ha pasado lo peor, mientras que en España hay que apretar los dientes todavía. Mantener el puesto es lo máximo a lo que se puede aspirar ahora.
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