Ataque Contra Zona |
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La evolución del baloncesto moderno y el cambio de la norma que regula la duración de la posesión ofensiva, (24" “oficiales", 22" "reales"), impone una reflexión sobre las elecciones a tomar al definir la filosofía de ataque contra la defensa en zona. Nos hemos formado todos, un poco, estudiando grandes ataques "históricos", (del T-game de Dean Smith a las continuidades del das y vas de Gamba y Sales, al "10" de Valerio Bianchini, y otros más...), copiándolos, ajustándolos a las características de nuestros equipos, buscando variaciones y matices, pero siempre en el ámbito de un principio general: el ataque fluía en continuidad, teóricamente al infinito, y de todas formas necesitaba de un cierto período de tiempo para hacer trabajar a la defensa, y forzarla a un error del cual poder sacar ventaja. Hoy en día, y mañana quizás aún más si las defensas podrán y sabrán empezar a aprovechar de verdad del reducido tiempo a disposición de los ataques para superar la línea de medio campo y luego ir al tiro, me parece necesario explorar, o mejor dicho, volver a explorar otros caminos. En primer lugar, vuelven a ganar utilidad los ataques multi-uso, que se ajustan (más o menos perfectamente, pero se sabe: mejor algo no exacto al 100%, pero ejecutado con seguridad y rapidez, que llegar a la identificación de la defensa y a la elección del ataque "perfecto" con el reloj de los 24" que se te esta echando encima...) a crear problemas un poco a todas las defensas. Se gana tiempo precioso, especialmente, si se ha perdido un poco de ello para atacar una presión en la medio cancha defensiva no teniendo que parar, leer, llamar y empezar el sistema; lo puede empezar a lo mejor uno cualquiera de los hombre de perímetro, no necesariamente el base; te puede dar el tiempo para entender mejor que tipo de defensa te están proponiendo, sin tener que "tirar" un par de posesiones ofensivas, que podrías echar de menos más adelante. En mis equipos, concretamente, siempre he tenido un saque contra cualquier tipo de presión, que lleva a los jugadores en posiciones adecuadas para empezar a atacar en la media cancha ofensiva, independientemente del tipo de zona que nos podríamos encontrar por delante. Otra reflexión se refiere a la utilización de "situaciones" típicas de sistema roto, como el clear-out (más central que lateral), y el pick and roll, con menos que 8-10-12 segundos todavía disponibles para tirar, si vuestro juego empezado, “a continuidad o a objetivo”, es igual, todavía no ha producido todavía un desequilibrio a la defensa, y en los últimos segundos (con defensas más animadas y presión psicológica encima a la del ataque) difícilmente lo va a producir. Todas consideraciones descontadas hasta ahora en atacar la defensa individual, mucho menos (según mi experiencia) en tema de ataque contra zona. Finalmente, pero éste es el concepto clave, me doy cuenta que empiezo a preferir cada vez más ataques “a objetivo", con una ejecución y un objetivo muy concretos por alcanzar, rápidamente si posible, para dejar luego al menos 7/8 segundos a disposición de la pura creatividad de uno o a dos jugadores que la tengan, posicionando el resto de los atacantes sin balón en sitios "estratégicos" para mejor aprovechar los pases de doblaje obtenidos de un pick and roll o de un 1 contra 1 en penetración bien ejecutada. Y naturalmente, hablando de ataques a objetivo, el primer paso es entender cuál es, entre los habituales puntos por fuerza y/o movimientos habituales que hacéis practicar a vuestros jugadores contra la defensa individual, pueden funcionar también contra diferentes defensas de zona. Por ejemplo: si un equipo apoya mucho su juego de ataque sobre un jugador determinado en el poste bajo contra la defensa individual, encuentro lógico que construya movimientos adecuados para hacerle recibir en aquella posición la pelota también contra la zona, también, si, a lo mejor los espacios son diferentes, y habrá que prestar más atención al uso del bote en el "tráfico". En nuestro caso, la reflexión es fácil: siempre he tenido equipos que solían utilizar bloqueos para tiradores y pick and roll en el ataque contra la defensa individual, obviamente, no tendría sentido renunciar casi completamente a estos conceptos de juego en atacar la defensa zonal. Me reafirmo en el principio: no se trata de determinar antes quién tiene que tirar, cosa de todas maneras más que legitima en situaciones especiales o posesiones especialmente importantes: se trata de poner en ser situaciones que fuercen la defensa contraria a ajustes desequilibrados o precipitados para impedir el tiro a nuestro jugador que ha podido recibir en una posición peligrosa, y prever el aprovechamiento de estos ajustes, a menudo de emergencia y poco afortunado, para poder también conseguir tiros fáciles también por parte de jugadores interiores, o por parte de aquellos menos dotados en el tiro de 3 puntos, si no con mucho tiempo o espacio a disposición (son la mayoría...). He aquí una serie de sistemas que hemos utilizado en los últimos años, todo considerado con resultados satisfactorios. |