Juan Carlos Navarro


Hay veces en las que decimos "he tenido la suerte de entrenar a este u otro jugador" de una manera algo políticamente correcta o un poco formal.
Sin embargo me considero muy afortunado de haber entrenado y seguir entrenando a dos personas y dos jugadores como Marcus Brown y Juan Carlos Navarro.
Marcus Brown, hasta ayer máximo anotador de siempre de la Euroliga es una concentración de competitividad, de dureza antes las adversidades, de capacidad de sufrimiento físico, de intensidad en su juego en ambos lados de la canasta y con una gran capacidad de contagiar al resto de sus compañeros sobretodo en los momentos complicados.
Precisamente por el respecto y la consideración que le llevo me gusta que justo Juan Carlos Navarro sea el jugador que ha tomado el relevo en la clasificación de los máximos anotadores de siempre en la historia de la Euroliga.
Lo considero justo porque a nivel personal me encanta que sea el, lo considero justo porque con una perspectiva histórica creo que Juan Carlos es el jugador al que mas se le ajusta el rol de líder anotador de toda una competición del prestigio del Euroliga y lo considero justo porque creo que a nivel de ejemplo para todos los jóvenes jugadores de baloncesto tanto Marcus como Juan Carlos son de los que deberíamos de clonar: por su capacidad de ser eficaces sin necesitar de mucho marco espectacular alrededor (su espectacularidad es sencillamente su jugar a baloncesto), por su seriedad en el día a día, por su evidente y contagiosa capacidad de poner el equipo y los resultados del equipo por delante de cualquier éxito personal (y jugando de escolta anotador os aseguro que no es nada fácil, he conocido a muchos…) y en definitiva por saber unir en la misma persona cualidades técnicas, cualidades competitivas y cualidades humanas como es muy complicado encontrar en los jugadores, no diría solo de baloncesto sino de cualquier deporte.
Juan Carlos me ha demostrado en muchas ocasiones y sobretodo en los momentos difíciles su involucración en el proyecto de equipo de que hacía parte, su capacidad de liderar con el ejemplo, con la presencia en los momentos complicados de la competición o del partido y sin hablar demasiado pero a la vez sabiendo también, en los momentos adecuados, decir las 4-5 palabras necesarias, ni una mas ni una menos, para respaldar la labor del entrenador.
Probablemente las imágenes que todo el mundo del baloncesto tiene de Juan Carlos son las tradicionales de sus triples increíbles, de sus bombas lanzadas por encima de pivots el doble de el, de sus rachas que rompen un partido cuando a lo mejor nadie se lo espera, pero lo de que estoy especialmente contento de mi experiencia en estos tres años, en estos veranos con Juan Carlos, es precisamente lo que desde fuera se ve menos.
Es su día a día, su saber ser líder de un equipo sin necesitar asumir de una forma demasiado folclórica estos galones, su capacidad de ser a la vez referente indiscutible del ataque sin ser egoísta y su equilibrio, su serenidad que le permite ser a la vez muy concentrado pero muy dispuesto a echar una risa, muy dado a deleitar a la gente con jugadas estéticamente muy bonitas pero a la vez siendo muy eficaz y muy atento a hacer en la cancha lo que hace falta para ganar, su confianza en sus capacidades de superar partidos empezados mal y darles la vuelta sencillamente teniendo paciencia de esperar su momento, su capacidad de no hablar mucho pero, cuando lo hace, hacerlo muy acertadamente, su capacidad de, en conjunto, ser a la vez estrella pero uno del grupo y ademas de hacerse querer por como sufre, por como vive los momentos complicados y las derrotas, también cuando su propia anotación personal podría en un cierto sentido ponerle al reparo de las criticas o de los reproches por el mal resultado.
Le veo en un momento de forma excelente. Seguramente las ultimas dos temporadas ha llegado en el verano a la selección en condiciones incluso mejores que por ejemplo hace tres años, en mi primer año, y me parece que el recorrido que tiene delante podrá ir incluso mas allá del nuevo acuerdo rubricado con su club de toda la vida al que ha contribuido hacer ganar tantos títulos en estos últimos años.
Ha sido y es un privilegio trabajar y convivir con Juan Carlos Navarro y espero que su pasión para el baloncesto, su manera de acercarse al deporte, a la competición y a la vida dentro de un grupo de personas, puedan ser de ejemplo para todos los que están aprendiendo.
Hay veces en las que decimos "he tenido la suerte de entrenar a este u otro jugador" de una manera algo políticamente correcta o un poco formal.Sin embargo me considero muy afortunado de haber entrenado y seguir entrenando a dos personas y dos jugadores como Marcus Brown y Juan Carlos Navarro.

Marcus Brown, hasta ayer máximo anotador de siempre de la Euroliga es una concentración de competitividad, de dureza antes las adversidades, de capacidad de sufrimiento físico, de intensidad en su juego en ambos lados de la canasta y con una gran capacidad de contagiar al resto de sus compañeros sobretodo en los momentos complicados.

Precisamente por el respecto y la consideración que le llevo me gusta que justo Juan Carlos Navarro sea el jugador que ha tomado el relevo en la clasificación de los máximos anotadores de siempre en la historia de la Euroliga.

Lo considero justo porque a nivel personal me encanta que sea el, lo considero justo porque con una perspectiva histórica creo que Juan Carlos es el jugador al que mas se le ajusta el rol de líder anotador de toda una competición del prestigio del Euroliga y lo considero justo porque creo que a nivel de ejemplo para todos los jóvenes jugadores de baloncesto tanto Marcus como Juan Carlos son de los que deberíamos de clonar: por su capacidad de ser eficaces sin necesitar de mucho marco espectacular alrededor (su espectacularidad es sencillamente su jugar a baloncesto), por su seriedad en el día a día, por su evidente y contagiosa capacidad de poner el equipo y los resultados del equipo por delante de cualquier éxito personal (y jugando de escolta anotador os aseguro que no es nada fácil, he conocido a muchos…) y en definitiva por saber unir en la misma persona cualidades técnicas, cualidades competitivas y cualidades humanas como es muy complicado encontrar en los jugadores, no diría solo de baloncesto sino de cualquier deporte.

Juan Carlos me ha demostrado en muchas ocasiones y sobretodo en los momentos difíciles su involucración en el proyecto de equipo de que hacía parte, su capacidad de liderar con el ejemplo, con la presencia en los momentos complicados de la competición o del partido y sin hablar demasiado pero a la vez sabiendo también, en los momentos adecuados, decir las 4-5 palabras necesarias, ni una mas ni una menos, para respaldar la labor del entrenador.

Probablemente las imágenes que todo el mundo del baloncesto tiene de Juan Carlos son las tradicionales de sus triples increíbles, de sus bombas lanzadas por encima de pivots el doble de el, de sus rachas que rompen un partido cuando a lo mejor nadie se lo espera, pero lo de que estoy especialmente contento de mi experiencia en estos tres años, en estos veranos con Juan Carlos, es precisamente lo que desde fuera se ve menos.

Es su día a día, su saber ser líder de un equipo sin necesitar asumir de una forma demasiado folclórica estos galones, su capacidad de ser a la vez referente indiscutible del ataque sin ser egoísta y su equilibrio, su serenidad que le permite ser a la vez muy concentrado pero muy dispuesto a echar una risa, muy dado a deleitar a la gente con jugadas estéticamente muy bonitas pero a la vez siendo muy eficaz y muy atento a hacer en la cancha lo que hace falta para ganar, su confianza en sus capacidades de superar partidos empezados mal y darles la vuelta sencillamente teniendo paciencia de esperar su momento, su capacidad de no hablar mucho pero, cuando lo hace, hacerlo muy acertadamente, su capacidad de, en conjunto, ser a la vez estrella pero uno del grupo y ademas de hacerse querer por como sufre, por como vive los momentos complicados y las derrotas, también cuando su propia anotación personal podría en un cierto sentido ponerle al reparo de las criticas o de los reproches por el mal resultado.

Le veo en un momento de forma excelente. Seguramente las ultimas dos temporadas ha llegado en el verano a la selección en condiciones incluso mejores que por ejemplo hace tres años, en mi primer año, y me parece que el recorrido que tiene delante podrá ir incluso mas allá del nuevo acuerdo rubricado con su club de toda la vida al que ha contribuido hacer ganar tantos títulos en estos últimos años.

Ha sido y es un privilegio trabajar y convivir con Juan Carlos Navarro y espero que su pasión para el baloncesto, su manera de acercarse al deporte, a la competición y a la vida dentro de un grupo de personas, puedan ser de ejemplo para todos los que están aprendiendo.
 
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